Consigue un perfecto aclarado

Una vez que tienes a tu amigo peludo bien enjabonado, llega el momento de hacer desaparecer hasta el último resto de champú.

 

El aclarado es recomendable hacerlo de adelante hacia atrás, es decir, echar el agua en este sentido. Procura enjuagarlo con abundante agua para conseguir eliminar el champú por completo, ya que muchos perros padecen trastornos dérmicos cuando quedan restos. Por ello, no te preocupes si tienes que enjuagarlo hasta dos y tres veces.

 

Eso sí, ten especial cuidado a la hora de echar el agua para procurar que no le entre ni una gota de champú en sus ojos, evitando que se le irriten y empiecen a lagrimear.

 

¡Recuerda que una mascota limpia y sana, es siempre una mascota feliz!